Listas de espera quirúrgicas: un problema país que la tecnología puede ayudar a resolver

En Chile hay actualmente más de 2,5 millones de personas en las listas de espera del sistema público de salud, entre listas no GES y garantías GES retrasadas, según el último informe del Ministerio de Salud correspondiente al primer trimestre de 2026, cifra que volvió a superar los 2,5 millones tras un alza de 3% respecto al cierre de 2025. De ese total, 398.496 personas esperan hoy por una intervención quirúrgica, un nivel nunca antes registrado, con un aumento de 7,62% respecto al mismo periodo del año anterior, y una mediana de espera de 259 días para poder operarse. La situación se vuelve aún más grave al considerar que, según el análisis más reciente disponible, más de 41 mil personas fallecieron en 2024 mientras se encontraban en listas de espera en salud, de las cuales alrededor de 11 mil correspondían a pacientes con tumores. 

El tiempo promedio de espera para una cirugía es de más de 200 días. Los expertos coinciden en que esta demora no responde principalmente a la falta de especialistas ni de infraestructura, sino a la falta de gestión y productividad en los quirófanos, sumada a problemas de coordinación y de disponibilidad de insumos. Es decir, gran parte del problema no está en la capacidad instalada, sino en cómo se administra.

Ahí es donde entra la gestión de pabellones como herramienta clave. Un sistema de este tipo permite organizar y agendar cirugías de forma eficiente, coordinando la disponibilidad de quirófanos, equipos y personal médico para reducir los tiempos muertos entre una intervención y otra. También administra los insumos y el equipamiento necesario para cada procedimiento, asegurando que estén disponibles y en condiciones óptimas cuando se requieren, gracias a automatizaciones vinculadas a los procesos del servicio de esterilización.

A esto se suma la posibilidad de monitorear en tiempo real el estado de los pabellones —tiempos de ocupación, desocupación y otros parámetros críticos— y de facilitar la comunicación entre los distintos equipos involucrados, como anestesiología, enfermería, cirugía y administración, evitando conflictos de agendamiento o duplicidades. La información que genera este tipo de sistema permite además analizar patrones de uso, identificar cuellos de botella y tomar decisiones informadas sobre mejoras en los procesos, lo que se traduce finalmente en mayor calidad y seguridad para el paciente, menos errores, menos demoras y menos cancelaciones.

Desde GesNova Salud desarrollamos Nova Operating Room Management, nuestro sistema de gestión y control de pabellones quirúrgicos, con capacidad de integrarse a los sistemas ya existentes en cada institución, como plataformas de presupuestos y notificaciones, y de vincularse con las principales fichas clínicas del mercado. El sistema permite agendar y visualizar los quirófanos de forma diaria, semanal y mensual, gestionar la apertura, cierre y bloqueo de pabellones, administrar reservas exclusivas y restricciones de solicitudes, vincular instrumental y equipamiento quirúrgico, y generar reportes y estadísticas que apoyan la toma de decisiones. Todo esto, mientras coordina automáticamente al staff quirúrgico y no quirúrgico involucrado en cada intervención.

Los resultados hablan por sí solos: en las implementaciones realizadas hemos logrado un aumento promedio del 20% en la eficiencia de los quirófanos y una mejora de más del 25% en las encuestas de satisfacción de los pacientes.

Reducir las listas de espera quirúrgicas en Chile no depende de una sola solución, pero la evidencia muestra que mejorar la gestión de los pabellones es uno de los caminos más concretos y medibles para avanzar. Es un problema país que requiere respuestas país, y la tecnología bien aplicada puede ser parte central de esa respuesta.